Etimología y sentidos – Virtud te penitencia.

Penitencia viene del verbo latino penitere, dolerse, arrepentirse.

Tres cosas
se comprenden con el nombre de penitencia: a) la virtud de penitencia; b) el sacramento de la penitencia; c) la penitencia sacramental, que es una de las partes del sacramento.
 
La penitencia es una virtud por la cual el pecador se arrepiente de los pecados cometidos, propone no volverlos a cometer en adelante y se impone por ellos el debido castigo.
 
Incluye tres cosas: el odio y detestación del pecado, el propósito de la enmienda, y la expiación de las faltas pasadas.
 
La detestación mira al pasado, y toma del hombre de dolor, contrición o arrepentimiento; el propósito mira al futuro. Estos dos son actos interiores; la expiación es un acto exterior, p. e. una mortificación, oración, etc. con la cual reparamos las faltas cometidas. Se llama también satisfacción.
 
La virtud de penitencia es absolutamente necesaria. a) Cristo nos enseña: "Si no hiciéreis penitencia, todos por igual pereceréis" (Lucas 13.5). b) Y la misma razón nos lo dicta, pues se repugna que Dios perdone a quien no se arrepiente de haberlo ofendido.

Hay tres diferencias entre la penitencia como virtud y como sacramento: a) la virtud ha sido necesarias siempre para obtener el perdón; el sacramento sólo después de que Cristo lo instituyó; b) la virtud no es sino una parte del sacramento, que incluye además la acusación de los pecados y la absolución del sacerdote; c) la virtud puede existir sin el sacramento, pero el sacramento no puede existir sin la virtud.
 

El sacramento de la Penitencia.

La penitencia es un sacramento instituido por Nuestro Señor Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del bautismo.
 
Este sacramento se llama: a) penitencia, porque el acto más importante de él es la penitencia o dolor de los pecados; b) confesión, porque Cristo estableció que para obtener el perdón es necesario confesar los pecados; b) sagrado tribunal, porque quiso instituirlo bajo la forma de juicio o tribunal; allí el acusado es el penitente; el juez, el confesor; y la materia del juicio los pecados acusados.

La penitencia es verdadero sacramento, pues en ella encontramos signos sensibles, institución de Cristo y producción de la gracia.
 
1º. El signo sensible son los actos del penitente; la contrición (en cuanto exteriorizada), acusación y satisfacción; y la absolución del sacerdote.
2º. Cristo lo instituyó cuando dijo a los apóstoles: "Recibid el Espíritu Santo; a los que perdonareis los pecados les serán perdonados". (Juan, 20.22).
3º. La gracia propia de este sacramento es el perdón de los pecados y la reconciliación con Dios.

El Sacramento de la Penitencia.

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Culto y oración - Sacramento de la Penitencia

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